LA COSTUMBRE DEL PODER: Covid 19 ¿virus de laboratorio? II/II

 Gregorio Ortega Molina 8 de abril de 2020 – 00:12 CE

*De ser algo más que un accidente de la naturaleza, el Covid-19 nos coloca ante transgresiones que todos aceptan y a las que todos se acomodan, porque de otra manera morirían como ocurrió con Sócrates y Jesús, y a estas alturas ya nadie tiene madera de mártir

Covid 19 ¿virus de laboratorio? II/II

Están empeñados en que nos distraigamos en torno a las consideraciones de si es, o no, una guerra económica, para ocultarnos el fondo del problema, en caso de que la pandemia no tenga su origen en un accidente de la naturaleza. Significa el cambio de paradigma moral y ético, porque no es la razón del conflicto lo que importa, sino el arma usada.

     ¿Debemos aceptar, como si nada, que se haya escalado más allá de la guerra química, para adentrarnos al horror de la guerra viral y/o bacteriológica, por medio de una supuesta inoculación contralada de ese mal, para destruir a enemigos imaginarios o reales?

De ser así, las religiones y sus parámetros morales fueron rebasados, sus prelados y pontífices y jerarcas y rabinos quedan pasmados e impedidos de decir esta boca es mía; en cuanto a los filósofos, los líderes morales, todos aquellos cuyo asiento de poder está en las masas, ¿sabrán lo que enfrentan? Olvídense de las consecuencias del narcotráfico, de las drogas de diseño, del desempleo, de la violencia, de todo lo que hemos dado por sabido y de todo con lo que a través de la televisión y de las redes sociales tratan de conformar nuestro criterio.

Sí, los seres humanos estamos en proceso de transformación moral y ética, y no sé si eso es bueno, o malo, y también desconozco a dónde nos conduce esta modificación del paradigma iniciado con los filósofos griegos y consolidado con el cristianismo. Estamos ante un panorama incierto, tan terrorífico como las consecuencias de la conflagración atómica.

Retomo un párrafo de Juan José Millás al que ya recurrí hace algunas semanas:

-En la antigüedad -dice, refiriéndose a mi juventud-, la gente no daba limosna porque creía que era un modo de perpetuar la injusticia. Ahora que la injusticia forma parte de la normalidad, la gente no da limosna por vergüenza.

– ¿Por vergüenza? -pregunto extrañado.

-Sí, les da apuro que alguien conocido les sorprenda en ese trance. Ayudar a un mendigo implica en cierto modo identificarse con él. Es una cuestión de imagen.

Vivimos ya la normalidad de la injusticia, pues qué es, si no, la impunidad. Y a los niveles en que se mueven para vivir y decidir lo que ha de ser el mundo de hoy, Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping, modifican los escenarios presentes y futuros, construyen los nuevos parámetros, las actuales y perversas ideas, los riesgosos paradigmas que determinarán la reordenación geopolítica del mundo.

De ser algo más que un accidente de la naturaleza, el Covid-19 nos coloca ante transgresiones que todos aceptan y a las que todos se acomodan, porque de otra manera morirían como ocurrió con Sócrates y Jesús, y a estas alturas ya nadie tiene madera de mártir.
De Elena Fernández del Valle

Transcribo, por inteligentes y luminosas, las observaciones a mi miedo al Covid-19.

Creo que atribuyes al gremio médico poderes extraordinarios. Aún los mejores de entre nosotros, trabajando en condiciones ideales, están muy lejos de poder evitar la muerte de un paciente anciano que se enfrenta al virus con un corazón fatigado por la hipertensión y la aterosclerosis, unos riñones que funcionan con sus últimas reservas, unos pulmones estragados por la contaminación ambiental o el tabaco, un cerebro que se desorienta si le faltan un poquito el agua o el alimento. El destino de este anciano está sellado ante todo por el desgaste físico propio de su edad, que lo deja sin recursos (fisiológicos) para enfrentar la infección. Aún si hubiera lugar para todos en la UCI, sus probabilidades de salvarse serían pobres.

En cuanto a los recursos materiales, estamos mal y no sólo porque el gobierno no quiera gastar. No hay respiradores suficientes en ninguna parte del mundo. China compró todos los que encontró cuando comenzó la epidemia. Te enlazo un artículo del NY Times sobre el tema: https://www.nytimes.com/2020/03/18/ business/coronavirus-ventilator-shortage.html? searchResultPosition=8.

El dilema moral del médico que se siente obligado a dar atención de calidad muy alta, sin contar con los recursos necesarios es desgarrador; lo empuja al burnout, al desgaste de la propia defensa inmune ante la tensión continua. Muchos trabajan sin equipo protector, se contagian y mueren. Aquí el “sin remordimientos” aplica sólo en casos de burnout extremo, cuando la falta de sueño, el hambre y la impotencia desembocan en cinismo y depresión melancólica. – En cuanto a los políticos, tú sabes mucho más que yo.

¿“Destinatarios de una muerte segura”? Eso desde luego, aún sin razones sanitarias. No será mala idea poner nuestros asuntos en orden. La Cuaresma es para desprendernos de lo superfluo y mirar de frente al sufrimiento y la muerte, esperando una nueva vida que tal vez no sea la mía, sino la de otro que tomará mi lugar.

http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment

LA COSTUMBRE DEL PODER: Covid-19 ¿virus de laboratorio? I/II

 Gregorio Ortega Molina   7 de abril de 2020 – 00:12 CE

*¿En qué medida la percepción económica de los gobiernos y los capitanes de empresa, de los barones del narco, de los especuladores y las iglesias, está determinada por las normas morales y éticas de su fe, su religión, su creencia, la necesidad de salvar el alma? El dinero cuenta, y mucho

Covid-19 ¿virus de laboratorio? I/II

En cuanto aparecen sucesos que, de momento, carecen de explicación, porque producen temor, susto, miedo o pavor, lo que abunda entre los analistas serios, las redes sociales, los observadores políticos, es el cretinismo, la ignorancia, el olvido absurdo de que saben historia, pero no la recuerdan o prefieren olvidarla.

Abundan las explicaciones sobre cómo y por qué la pandemia iniciada en China es una guerra económica. Me pregunto y les pregunto, lectores, ¿qué guerra no es económica, desde aquellas en que los nómadas se disputaron los territorios de caza, y los primeros sedentarios las mejores tierras de cultivo, porque lo importante era, y es, comer, vivir, hacer?

Reproduzco lo esencial de un texto que me comparten, porque simula inteligencia, pero sólo es repetitivo de lo que ya sabemos.

     “No es un Virus, es una Guerra Fría y la consecuencia no es una pandemia, será una gran recesión mundial”

Hace 20 años se decía que, en un futuro, las guerras dejarían de ser conflictos armados para convertirse en guerras biológicas y económicas, porque la forma “más factible” de destruir a una nación, es destruyendo su moneda. Pues ese día llegó.

Las dos economías más grandes del mundo: Estados Unidos y China.

En marzo de 2018 comenzó un conflicto comercial entre Estados Unidos y China, cuando el presidente Trump anunciara la intención de sancionar a productos chinos por 50,000 millones de dólares, argumentando un grave historial de prácticas comerciales desleales y robos de propiedad intelectual. Lo cual es totalmente cierto.

En represalia, el gobierno chino impuso aranceles a más de 138 productos estadounidenses. Y así comenzó esto.

Esta guerra comercial le ha costado a China una importante desaceleración económica que impacta a la economía mundial. Su crecimiento está cayendo: en 2018, 6.6%; en 2019, 6.1% y tiene un pronóstico de 5.4% para 2020.

Por otra parte, esta guerra comercial también ha provocado un sobrecalentamiento de la economía estadounidense, porque ésta es una rivalidad que supera lo comercial, están en juego todos los elementos geopolíticos para desatar una “guerra fría”, que inevitablemente terminará en una gran recesión económica mundial.

Supongo que el término recesión no existía durante el Imperio Romano, pero es incuestionable que expandieron su territorio, con el objetivo primero y único de cobrar impuestos y otros tributos para el bien de su sociedad y la gloria de sus gobernantes.

Incluso las “guerras religiosas” tienen un origen económico inequívoco, como lo fueron las lideradas por Julio II, las Cruzadas, las guerras de Reforma y las del expansionismo islámico.

¿En qué medida la percepción económica de los gobiernos y los capitanes de empresa, de los barones del narco, de los especuladores y las iglesias, está determinada por las normas morales y éticas de su fe, su religión, su creencia, la necesidad de salvar el alma?

El dinero cuenta, y mucho. Mañana, miércoles, ¿qué cambia si estamos ante un virus de laboratorio?

http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment

LA COSTUMBRE DEL PODER: Zopilotes Morenos

 Gregorio Ortega Molina   6 de abril de 2020 – 00:12 CE

*El tema da para mucho, sobre todo en estos meses de pandemia que, junto con la cuaresma, se convierten en días de guardar, en sus dos significados: cuarentena y observancia irrestricta de toda norma moral, de toda ética. Imposible perderse en el camino

Zopilotes Morenos

AMLO ve a los zopilotes entre la oposición y sus detractores, pero es incapaz de ver a las aves carroñeras que él mismo ha criado.

Aprovechan toda distracción, todo intersticio legal, cualquier debilidad, la inexistencia de la oposición, o la voluntad quebrada de esos detractores y empresarios que fácilmente extienden la mano por cualquier favor, dádiva o palmadita en el hombro. Andan tras la permanencia “legal” de AMLO en el poder… y sin fecha de caducidad.

La que era clasificado como una percepción ajena a la historia posrevolucionaria (después de la fiebre de Álvaro Obregón por su reelección, terminada en asesinato político), es ya una realidad que asoma las orejas. Desde Mexicali, con la Ley Bonilla. La supuesta izquierda, con el albazo legal comandado por Mario Delgado, títere de Ebrard, ex alumno del ITAM, obsesionado por conseguir un lugar en la historia, sin importarle que sea el de un impostor, el de un traidor, el de un corre ve y dile.

No es asunto menor, porque ensombrece -todavía más- el anuncio de una severa recesión y muchas muertes por la pandemia, pero se asegurarán de que sean los otros los que carguen con la responsabilidad histórica, pues para ellos todo tiene su origen en el neoliberalismo y en la guerra contra el narcotráfico; mañosamente olvidan sus historias personales, su origen político unificado bajo el paraguas del PRI. En un momento todos fueron hermanos, que rompieron porque estaban tras el poder, porque la neta es que nunca buscaron consolidar el proyecto de nación firmado por sus padres y abuelos y bisabuelos el 5 de febrero de 1917.

Para nuestra fortuna, la Ley Bonilla está en la SCJN, aunque la reelección continua de diputados federales debió revisarse en el Senado de la República, donde la sociedad esperaba que la cordura privase sobre la ambición, y el conocimiento preciso de la historia patria, abriera los ojos a todos esos necesitados de un elogio de AMLO, de una palmadita en la espalda, proveniente de la mano del líder providencial, que desea permanecer en el cargo, “para comerse a besos” (él lo dijo) a las niñas que encuentra a su paso en mítines y actos políticos, sobre todo ahora que el Covid-19 le cae como anillo al dedo.

La expresión besucona fue formulada en Oaxaca y no es menor, sobre todo si proviene desde la altura máxima del poder, publicitada por quien no tolera objeciones y a quien nadie se atreve a prevenir de sus errores, y mucho menos de las consecuencias de los deslices verbales cometidos en la cúspide.

El tema da para mucho, sobre todo en estos meses de pandemia que, junto con la semana mayor, se convierten en días de guardar, en sus dos significados: cuarentena y observancia irrestricta de toda norma moral, de toda ética. Imposible perderse en el camino.

http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment

LA COSTUMBRE DEL PODER: Sí, miedo al Covid-19 II/II

 Gregorio Ortega Molina   3 de abril de 2020 – 00:12 CE

*La otra vertiente del miedo es la que abrasa a quienes han de tomar decisiones políticamente correctas por razones moralmente impropias, inadecuadas, desproporcionadas, porque así lo exige la economía 

Sí, miedo al Covid-19 II/II

Javier Marías lo describe puntualmente en varias de sus novelas, pero magistralmente en la trilogía Tu rostro mañana: duermes tranquilo cuando es otro el que muere en tu lugar; pero ¿cómo proceder cuando eres tú el que morirá en lugar del otro, y sólo por razones de edad?

Hay una lección sobre el tema en Memoria a dos voces, que transcribe la conversación entre François Mitterrand y Elie Wiesel. Ante lo inevitable, el expresidente francés le confía a su interlocutor: ya lo resolví filosóficamente.

Unos lo hacemos muy temprano, otros lo posponen hasta verse arrinconados por lo que no comprenden: la muerte. Es ahora que caigo en cuenta que el miedo y la fe, a pesar de poder considerarlos antónimos, son semejantes: se tiene o no, se le conoce o no, se teme abandonarla o no.

Como efectivamente la fe es una gracia, se hermanan en el miedo a perderla. Y ahora muchos estarán en riesgo de que eso les suceda, pues ocurre que por las consecuencias del Covid-19 los octogenarios mueran en lugar del otro, porque alguien ha de decidirlo de esa manera, como ya ocurrió en Italia y España.

Es el momento de hacernos la pregunta a la inversa. Si es cierto que los adultos mayores moriremos en lugar de otros y, de una u otra manera lo hemos resuelto -obvio no en pasividad ni con resignación, sino como una consecuencia lógica de la pérdida de valores morales y de la desestructuración de las instituciones y de la Decadencia de Occidente, en los términos descritos por Oswald Spengler-, ¿cómo lo resolverán los que por negligencia, ausencia de fuerza moral, inversión de los valores para preservar la economía por sobre los seres humanos, tendrán que tomar la decisión de dejar morir a los octogenarios?

Lo que ya ocurrió y ocurre en Italia y España y muy pronto sucederá en México, ¿puede calificarse de eugenesia masiva y legal?  Sí, aunque por razones disímbolas, pero al mismo tiempo similares. Me explico.

Si a los pacientes de enfermedades terminales dolorosas y agobiantes para sus familias, se les da un pase libre con el propósito de aliviar penas y sufrimientos y, al mismo tiempo, evitar que atosiguen las dudas de la fe, en el caso que nos ocupa, se les ayudará a morir “aprisita” con el único fin de aliviar ese peso en las economías de todos tipos y calibres, pero sobre todo a la del Estado. Habrá que ver cuántas pensiones a los viejitos desaparecen del gasto gubernamental.

La otra vertiente del miedo es la que abrasa a quienes han de tomar decisiones políticamente correctas por razones moralmente impropias, inadecuadas, desproporcionadas, porque así lo exige la economía.

http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment

LA COSTUMBRE DEL PODER: Sí, miedo al Covid-19 I/II

 Gregorio Ortega Molina   2 de abril de 2020 – 00:12 CE

*¿Será que nuestras autoridades ya pasaron del tiempo del susto al momento del miedo, y empezarán a tomar decisiones humanas por encima de las exigencias económicas? ¿Ahora constataremos de qué están hechas?

Sí, miedo al Covid-19 I/II

Es hasta ahora que descubro la distancia entre “morir de miedo” y “estar cagado del susto”. Lo comprendes cuando te cae el 20 de que eres absolutamente prescindible. Los mayores de 80 años muy bien pueden irse al caño durante la fase tres del Covid-19.

Esta decisión fue asumida primero en Italia, después en España. Le doy vueltas a esa idea casi romántica de la tercera edad y el cúmulo de sabiduría de los que han llegado a ella en santa paz anímica y sin sobresaltos económicos o de otro tipo, como la desaparición de hijos, esposas, maridos, padres… las muertes violentas de los integrantes de las familias. Afectan, sí, pero no tanto como ahora que sabes que te puede tocar a ti, que en cuanto llegues a las puertas de un hospital saturado por las víctimas de la pandemia, preguntarán tu edad y, en ese momento quedará sellado tu destino inmediato. Eres candidato a permanecer ignorado hasta por los intendentes del nosocomio.

¿Qué consideraciones han de hacerse las previsibles futuras víctimas? ¿Deben acudir ante notario para dictar su última voluntad y determinar, así, el uso de sus muchos o escasos bienes, de su acumulada supuesta sabiduría dejada en la formación de hijos y nietos, y en la avidez de sus pocos o muchos lectores? Si pertenece a una congregación religiosa, ¿debe reconciliarse con la divinidad, o desde el momento en que las pulsiones humanas abandonaron la voluntad corporal, posee templanza suficiente para armonizar el balance vital de su existencia?

Hay que merodear en torno a la palabra miedo, porque dice más del significado que los lingüistas le han otorgado, y porque debes aprender a distinguir sus verdaderas manifestaciones físicas.

El susto es pasajero, es un instante, es lo que dura el peligro. El miedo es permanente, agresivo, te transforma interiormente o modifica, de manera radical, tus relaciones personales o las laborales o las de gobierno, si oficias la responsabilidad constitucional del poder, si eres responsable de esos miles o cientos de miles mayores de 80 años cuyo destino es la muerte, de caer infectados por el Covid-19.

Pero no cualquier manera de fallecer… sino que te convierten en destinatario de una muerte segura por razones sanitarias y porque dejaste de ser productivo y tener una vida útil. Pero, ¿qué piensan esos médicos que, frente a una realidad irrevocable, han de sellar destinos sin parar mientes, sin remordimiento? ¿Y las autoridades? ¿Son estas decisiones parte de la fuerza moral descubierta por Hugo López-Gatell en el presidente constitucional de México?

     ¿Será que nuestras autoridades ya pasaron del tiempo del susto al momento del miedo, y empezarán a tomar decisiones humanas por encima de las exigencias económicas? ¿Ahora constataremos de qué están hechas?

El Domingo de Ramos inicia la Semana Mayor. Empiezan los verdaderos días de guardar, y encerrarnos hasta que podamos salir vivos, o nos encuentren muertos.

http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment

LA COSTUMBRE DEL PODER: Fantasía política

 Gregorio Ortega Molina  1° de abril de 2020 – 00:12 CE

*El problema con nuestro actual mandatario es que no vive en el presente, sino en esa época en la que el oficio de mandar que conoció de adolescente, le permitió ensoñar su futuro como presidente constitucional de México; resulta que se impuso, pero no ha podido gobernar

Fantasía política

Los que gobiernan también fantasean, tienen ensueños, sufren nostalgias y angustias, pero sobre todo se dejan llevar por la posibilidad de un éxito imaginario que rompe moldes y fronteras. No importa que las épocas y las sociedades gobernadas sean totalmente distintas a las que sus héroes soñados impusieron un sello personal e histórico.

Obviamente el presidente constitucional en funciones no es la excepción, lo que está bien, sus inalcanzables y hasta el momento malogrados ensueños de triunfo, son legítimos.

Pero, siempre hay uno, debe hacer un alto y meditar sobre quiénes pagan el costo de sus malogrados proyectos. No es él, ni sus allegados y familiares. Todos ellos concluirán el sexenio sin sobresaltos anímicos y con un tranquilizador futuro económico. Obvio que no quieren emular a Emilio Lozoya Austin, pero tampoco quieren verse como los huéspedes del Asilo Arturo Mundet

Los parámetros para medir la fortaleza moral y la estatura ética y política se modificaron. Imposible convertirse en un héroe similar a los del pasado histórico-político con la realidad del presente. Sobre todo, porque la medida del sueño frustrado de AMLO, es el costo social y económico de otro sexenio que se va al caño y paga la sociedad.

Allí están los maestros contemporáneos para mostrarnos lo que realmente ocurre. Escribe Juan José Millás en La vida a ratos:

-En la antigüedad –dice, refiriéndose a mi juventud-, la gente no daba limosna porque creía que era un modo de perpetuar la injusticia. Ahora que la injusticia forma parte de la normalidad, la gente no da limosna por vergüenza.

– ¿Por vergüenza? –pregunto extrañado.

-Sí, les da apuro que alguien conocido les sorprenda en ese trance. Ayudar a un mendigo implica en cierto modo identificarse con él. Es una cuestión de imagen

Es el quid del asunto. La imagen. Hoy, sobre todo hoy, los políticos dicen y hacen todo por la fotografía oportuna, la selfie con los fans. El resultado histórico, el beneficio a la sociedad, la posibilidad de arreglar un entuerto que lleva años pasmado, los tiene sin cuidado si con ello se afecta su imagen. Lo que desean es parecer, no ser, porque ser implica cultura, conocimiento, afecto, humanidad, reconocerse en el otro con esa alteridad que nos permite identificarnos sin necesidad de confrontar, mentir, escarnecer, triturar verbalmente: al contrario, al opositor, al distinto, al diferente, porque legalmente no puede hacerlo pues lo haría sin sustento moral, y de eso presume.

El problema con nuestro actual mandatario es que no vive en el presente, sino en esa época en la que el oficio de mandar que conoció de adolescente, le permitió ensoñar su futuro como presidente constitucional de México; resulta que se impuso, pero no ha podido gobernar.
http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment

LA COSTUMBRE DEL PODER: Lo que exigen los gringos II/II

 Gregorio Ortega Molina 31 de marzo de 2020 – 00:12 CE
*Pueden decir misa. La posibilidad de deducir lo que quieren los gringos no deja lugar a dudas: mueren por controlar el dinero negro del narcotráfico, porque es fuente de poder, y enorme
Lo que exigen los gringos II/II
Hace muchos años que los organismos de inteligencia estadounidenses, inducen y modelan la manera de pensar de los mexicanos y sus gobernantes, sobre los temas que a ellos interesan. El narcotráfico, que es fuente de riqueza para hacer política, es uno de ellos.

Basta leer, de Don Winslow, El poder del perro El cártel; de Roberto Saviano, CeroCeroCero. Las tres “novelas” abundan en información, y es difícil discernir qué es ficción, y qué parte de lo narrado tiene su origen en fuentes como la DEA y la CIA o la Agencia Nacional de Seguridad. En algún momento enseñan las orejas, como para dar un estate quieto a quien se niega a plegarse a sus deseos.

Lo mismo ocurre con las narco-series. Inútil enumerarlas, todas compiten por mostrar un riesgo real y la manera de exhibir el verdadero poder de dos agencias estadounidenses. La DEA y la CIA. Así es que los lectores podrán deducir qué es lo que ambas quieren pescar a través del texto de El País. Retomamos donde dejamos ayer:

“El CJNG nació en 2011 y es la última de las seis grandes transnacionales de la droga en ser creada (Sinaloa, Beltrán Leyva, Juárez, Golfo y Los Zetas). Desde entonces ha crecido rápidamente en poder de fuego e influencia. Hace un par de años, la inteligencia estadounidense calculaba que el grupo de El Mencho tenía presencia en 23 de los 32 Estados de México, un 75% del territorio. Esa cobertura se ha extendido. Ahora claramente hay dos organizaciones, el CJNG, que tiene presencia en 31 estados y el Cartel de Sinaloa, con presencia en 23. Además de haber superado a Sinaloa, el CJNG es muy diversificado. Ahora es el cartel más potente, con mayor capacidad logística para mover droga a EE UU, asegura Eduardo Guerrero, consultor en seguridad pública.

“Se pudo tener una idea de la penetración del cartel en Estados Unidos después del operativo realizado por la DEA durante la semana del 9-13 de marzo, donde se desveló que la agencia ha detenido a 700 miembros de la organización en los últimos seis meses tan solo en territorio estadounidense. Es un cartel enorme, con un montón de ramificaciones en EE UU. Y cuando los americanos dan golpes los dan así, masivos, a toda la estructura logística y financiera. Es un golpe contundente, serio, bien trabajado, como suelen hacerlo. Es la manera como hay que debilitarlos, no agarrando a uno una semana y dos la siguiente, considera Guerrero.

“El poder corruptor del narcotráfico suele mantenerse a niveles locales, donde se asegura el control territorial. Este cártel, sin embargo, también ha tocado las esferas federales. La Fiscalía detuvo en noviembre de 2019 a Isidro Avelar, un juez federal con más de 20 años en la judicatura. Las autoridades mexicanas hallaron en sus cuentas bancarias 50 millones de pesos, 2.2 millones de dólares. 12 millones de pesos, más de medio millón de dólares, le fueron ingresados en 2011. Cuatro años después, el magistrado liberó, inexplicablemente según el Gobierno de Enrique Peña Nieto, a Rubén Oseguera González, El Menchito, hijo del líder del CJNG”.

Pueden decir misa. La posibilidad de deducir lo que quieren los gringos no deja lugar a dudas: mueren por controlar el dinero negro del narcotráfico, porque es fuente de poder, y enorme.

http://www.almomento.mx,
http://www.analisisafondo.comhttp://www.indicepolitico.com,
www.gregorioortega.blog  @OrtegaGregorio

Posted in Uncategorized | Leave a comment