Indignados con razón

September 27, 2011

— 12:00 am

¿Tiene algún sentido la protesta de los indignados? ¿Obtendrán algún cambio de comportamiento por parte de las autoridades e impulsarán la transformación del modelo económico? ¿Es tan vacía esta protesta como resultó la del 68 que, como hoy atestiguamos, siempre deja a los jóvenes en el mismo lugar? ¿El hecho de que se manifiesten lo mismo en Asia, que Europa y América -en las calles de Wall Street- debe hacernos reflexionar?

Me resulta difícil comprender la actitud de los indignados, porque casi toda mi vida se ha desarrollado en una nación donde la impostura es norma e importa más el parecer que el ser, donde elegirán a su próximo presidente por la imagen y no por los conocimientos y las capacidades para resolver problemas de suyo irresolubles, porque prefieren convivir con lo bonito que con lo necesario. Nadie gusta de las respuestas ni las acciones cuando ambas entrañan la corresponsabilidad. ¿Sucede lo mismo con los países donde los gobernantes se niegan a escuchar a los indignados?

No hay un cauce ideológico que defina e identifique los movimientos del 68, que ocurrieron en muchos países pero no fueron capaces de dejar un registro histórico e ideológico que permitiese continuar en la cura de ese malestar social que sólo encontró como respuesta protestar, y además hacerlo de manera violenta.

Hoy la insatisfacción de los indignados además de social y económica, parece esbozar una propuesta ideológica, lo que de ser cierto daría, a esos inquietos manifestantes, las características de un movimiento incipiente, sí, pero con alcances impredecibles, pues el origen de ese comportamiento coincide con el malestar de las naciones árabes y del mundo: el costo anímico, cultural y social de la globalización en la civilización de Occidente.

Todo indica que las ideas catalizadoras de este malestar, esta inquietud que puede convertirse en movimiento, proceden de la lectura de un libro de 32 páginas titulado ¡Indígnate!, escrito por Stéphane Hessel, a quien Diana Fernández Irusta, de La Nación, entrevistó. Así es el gurú de los indignados: tiene 94 años, es ex diplomático y antiguo integrante de las Fuerzas Francesas Libres del general De Gaulle; “hubo poesía para él antes, después y muy especialmente durante la que para él debió ser la más negra de las noches de esa larga pesadilla llamada Segunda Guerra Mundial: su reclusión en los campos de Buchenwald y Dora. En esas barracas, mientras recitaba para sí, empecinadamente, los poemas de Poe, Shakespeare y Borchardt que su madre le había enseñado de pequeño, un muy joven Hessel encontraba la fuerza necesaria para seguir creyendo que la dignidad y la belleza también pueden ser reliquias humanas”.

De la entrevista se destaca lo siguiente:

-¿Cuál es su postura frente al movimiento de los indignados españoles?

-Me interesa, aunque no me siento responsable. No me corresponde juzgar si los jóvenes españoles van por el camino correcto o no; ése es su tema -se explaya-. Lo único que sí puedo decir es que si son lo suficientemente fuertes como para comprometerse además de indignarse, podrán construir una nueva España, del mismo modo que se está construyen un nuevo Túnez, un nuevo Egipto y, quizá mañana, una nueva Siria.

-¿Cómo supone que se pueda organizar un movimiento de este tipo?

-Debemos tomar el liderazgo de la primavera árabe, creando un gran movimiento de ciudadanos, jóvenes y no tanto, que han decidido tomar la cuestión de cómo ser gobernados. En el caso de Egipto o Túnez, no les gusta como han sido gobernados hasta ahora, no quieren más tiranías, quieren mayor participación. Se pueden fundar grupos de ciudadanos que ejerzan presión sobre los gobiernos, que les digan: No sean tímidos con los poderes económico-financieros. Porque el problema es que las fuerzas financieras nos están diciendo qué hacer. Contra esto debemos construir una fuerza combativa, compuesta de ciudadanos como usted y yo, que entiendan que no hay razón para que los gobiernos permanezcan presos de los poderes financieros.

-¿Nunca dudó acerca de la bondad de la humanidad?

-Supe que los seres humanos pueden ser terribles cuando estuve en los campos de concentración. Allí conocí gente embrutecida por el sistema. Personas que podrían haber sido seres humanos gentiles y agradables, pero a los que el sistema había convertido en bestias. El ser humano no está a salvo en su bondad. Sé que cualquiera puede ser tentado por la violencia y la brutalidad, pero también sé que siempre puede ser atraído por la bondad, el respeto a los otros, el amor, la amistad. Ambas cosas existen en él. La pregunta siempre es: ¿cuál de esos dos polos será más fuerte?

-¿Qué lugar ocupa la escritura poética en su vida actual?

-Sabes que ha tenido un lugar muy importante en mi vida, en los momentos más difíciles, en la guerra, en prisión… Ser capaz de recordar y recitar un largo poema era un enorme alivio. Considero que un joven de hoy que se sumerge en un poema, se ubica más allá de lo cotidiano. La poesía es lo más alto, lo más creativo que puede crear lo humano; pertenece al modo en que los hombres usan su cerebro para crear universos espirituales y no sólo cosas materiales. Remite a los sentimientos profundos que te convierten en un verdadero ser humano.

Para ofrecer a sus lectores una imagen completa del entrevistado y nonagenario autor de ¡Indígnate!, la reportera que hizo la entrevista aporta la siguiente semblanza biográfica. Ésta nos da la medida de su percepción del mundo y su interés por esforzarse en promover un cambio de actitud, que es mucho.

La libertad, el culto a la lectura y el desafío a los convencionalismos impregnaron la infancia de Hessel. Helen Grund, su madre, y Franz Hessel, su padre, protagonizaron durante varios años un triángulo amoroso con el escritor Henri-Pierre Roché, quien inmortalizó estas vivencias en la novela autobiográfica Jules y Jim. A principios de los años 60, el director François Truffaut filmó la película homónima, en la cual nada menos que la bella Jeanne Moreau interpretó a Catherine (nombre ficcional de Helen), la mujer cuyo amor compartían dos amigos, Jules (Franz en la vida real) y Jim (Henri-Pierre).

Hessel, cuyos primeros años de vida transcurrieron en medio de una particular familia con una madre y dos padres, afirmó mucho después, en una entrevista televisiva, que su madre siempre se había sentido muy complacida por la interpretación que Moreau hizo de su vida.

Alrededor de 1924, quizá impulsados por el episodio vivido con Roché (como sugiere el mismo Stéphane en el libro Ô ma mémoire. La poésie, ma nécessité), Helen y Franz se instalaron en París. Con sólo siete años, su hijo accedió a lo más refinado de la cultura de entreguerras, frecuentando figuras como el artista Marcel Duchamp y el filósofo Walter Benjamin.

Todavía no circula en México este texto. Con lo que acá sucede, es muy posible que la casa editorial que decida traerlo, venda tantos o más ejemplares que en su momento vendió fuera de China el Libro rojo de Mao, hoy texto olvidado, como olvidada está la idea de una revolución, o mandada al cuarto de los trebejos la ideología de la Revolución mexicana.

Gregorioortega.wordpress.com

@OrtegaGregorio

4 Comentarios »

  1. Estimado G.O.M., quizá por ello en nuestro país ha tenido que ser un poeta, también de otra generación de mexicanos, quien muestre su indignación ante su desgracia personal -y a la vez nacional- que él como nosotros percibimos como indignante.

    Indigno: “que es inferior a la calidad y mérito de alguien o que no corresponde a su circunstancia” (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española).

    Para ser conscientes de nuestros merecimientos como ciudadanos, deberá corresponder igual conciencia cívica, de lo cual estamos siendo alejados de una forma acelerada; las nuevas generaciones promedio dificilmente comprenden el concepto de calidad de vida que se está difundiendo como tal.

    El recurso es darle vuelta a la formación de ciudadanos que lean y comprendan, se informen y conozcan de otras partes del planeta en donde existen personas con oportunidades que brinda el trabajo, el conocimiento, el respeto a sus mayores de edad; que formemos desde nuestra casa y escuelas a mexicanos con una actitud de dar, ofrecer al otro ser humano un servicio, ser útiles en poder satisfacerle una necesidad básica a los otros; enseñarles una pirámide de valores nueva, en donde exista el amor por la libertad,por la tierra y su gente donde vive; solamente así aprenderemos a coexistir entre nosotros y progresar con los demás. Entre tanto, no podemos indignarnos en mayoría, si no cultivamos a una nueva conciencia mexicana.
    Saludos.

    Comment by Andrés Díaz — September 27, 2011 @ 11:28 am

  2. Estimado Gregorio,si bien la nota sobre Hessel abunda en datos personales y de su vida familiar,existe un olvido de sus opiniones,de su postura,su postura frente al gobierno de Israel ,su nuevo libro Comprometeos y el por que de esta explosicion y seguimiento de sus escritos y por sobre todo su valor como integrante y redactor de la ley sobre derechos humanos.El dice por ejemplo,con respecto al sistema actual,que el defiende otra democracia,las actuales estan sometidas al peso excesivo de las fuerzas economicas,que impi-den que los Gobiernos hagan su papel,es decir,permitir que el “demos”,el pueblo, ejerza todos sus derechos(los guiones son de su exposicion)Que la ONU y el FMI deben evolucionar, para adaptarse a los tiempos que corren,esto es esencial.Por primera vez en la historia de la humanidad ,tenemos instituciones que se encargan de los problemas de 193 naciones,tienen todo el poder para ejercer su mandato,pero estamos lejos de esto:los estados y las fuerzas financieras se resisten.El mensaje de Indignaos, nos concierne a todos,es un fenomeno inter generacional,pero donde los jovenes, son los que tienen que hacer el cambio.Mi generacion.. We are out,esto es lo que dice Hessel.Este señor de 94 años,que ha pasado por campos de concentracion,que ha sido torturado,dos veces condenado a la horca,cree en el futuro.A este señor que le sobran razones para odiar o llorar,decidio sonreir todo el rato.Es un optimista irredente,que decidio abrazar la esperanza y no dejarse arrastrar por la oscuridad y dice:Hay que inventar una nueva democracia,no podemos aceptar este FMI incapaz de resolver el problema de la deuda,cuando la legalidad democratica choca contra la ilegitimidad democratica,es valido recurrir a la desobedencia civil.”La razon de la resistencia es la indignacion”.Se osa decirnos que el Estado no puede asegurar los costos de Salud o Educacion ,cuando las distancias entre los mas pobres y los mas ricos, jamas ha sido tan brutal y la carrera por el dinero, mas cruel.”Tomad el relevo,Indignaos!los responsables politicos,economicos,intelectuales y el conjunto de la sociedad, no deben renunciar,ni dejarse impresionar por la actual dictadura internacional de los mercados financieros, que amenazan la paz y la democracia”La indignacion debe ir seguida del compromiso,poner a la gente de acuerdo, mas que enfrentarla,cuando la dignidad se pisotea,se pone en cuestion,es necesario reaccionar,colocar en alza valores que hoy estan amenazados o desaparecidos y que han costado años y decadas de lucha y sacrificio: libertad,igualdad,justicia,legalidad,derechos humanos y compromiso..La ira no conduce a ninguna parte,debe ir seguida de compromiso.Actualmente, ya se publico el libro Comprometeos,escrito junto con Gilles Vanderpooten,de 25 años, publicado en Francia, en marzo del 2011,que tampoco llegara a Mexico.Se le pregunta, contra gobernantes de ignorancia supina¿que se puede hacer?y responde ¡INDIGNARSE!,necesitamos otros gobernantes, con compromiso con la sociedad para empujar a los mas decentes.No podemos caer en la dezason de la juventud,ni pensar que todos los politicos son iguales,porque no es cierto.La rabia y la indiferencia no nos llevan a ninguna parte.Con la salvedad que no conoce a los politicos mexicanos,creo que el mensaje queda claro:indignarse y comprometerse,premisas basicas para una sociedad que debe despertar,exigir y hacerse sentir.

    Comment by leonor — September 27, 2011 @ 12:24 pm

  3. En extremo puntual Leonor, inmejorable aterrizaje de la carga del mensajero S Hessel. Enhorabuena.

    Comment by BAUS — September 27, 2011 @ 2:08 pm

  4. Horror involuntario. Quizá soy mal comprador, me informa un lector que el libro se encuentra en Gandhi. Mil perdones a los lectores.

    Comment by Gregorio Ortega Molina — September 27, 2011 @ 2:15 pm

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
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