Desratizar Pemex

La Costumbre del Poder Gregorio Ortega Molina I 19/03/2013 ,12:01 am

Siempre que se habla de corrupción en Pemex, en automático se piensa en Carlos Romero Deschamps y sus compinches del sindicato; de inmediato la sociedad evoca la imagen de un coche de 25 millones de pesos que “papi” regaló a su hijo. También se rememoran las fotografías de los viajes y el lujo con el cual los hace la hija del líder.
Vistas así las cosas, pareciera que quienes tienen a su cargo la administración de la empresa que ha permitido a México transitar por las crisis económicas sin tanto perjuicio, son absolutamente incorruptibles, en ningún momento se enteran de cómo llegan al sindicato esas enormes cantidades de dinero, cómo se entregan, a quiénes están destinadas y cuáles son los proyectos perjudicados en beneficio de unos cuantos.
Creo que es momento de dejarse de hipocresías. Si Emilio Lozoya Austin es digno hijo de Emilio Lozoya Thalman, el saneamiento ético y moral de Pemex debe iniciarse en una exhaustiva revisión del pasado administrativo inmediato, y podrá percatarse que la renovación moral de Miguel de la Madrid Hurtado únicamente vio la superficie y llevó a la cárcel al inocente ingeniero Jorge Díaz Serrano, quien disciplinadamente encubrió las tropelías de Alicia y Margarita López Portillo, para honrar lo que él consideró una amistad que la contraparte dejó de respetar antes de que concluyera su sexenio.
Recordemos una vieja historia ocurrida en 1960:
6 de febrero. Personal de la PGR establece estrecha vigilancia en las instalaciones de Pemex por temor a sabotajes debido a la investigación que se inició contra Jaime J. Merino.
8 de febrero. Desaparecen archivos de Pemex. Según denuncia, presentada cuando iniciaban las labores de investigación de fraude en la paraestatal y que involucraban al ex superintendente Jaime J. Merino. Documentación del archivo del almacén de materiales desapareció.
2 de marzo de 1960. La Procuraduría General de la República demanda a Estados Unidos la extradición del ingeniero Jaime J. Merino debido a que la empresa Petróleos Mexicanos denunció la malversación de fondos por parte del superintendente del distrito de Poza Rica. Con la participación de otras personas había distraído de su objeto el numerario recibido en administración, configurándose el peculado.
Como resultado de las diligencias y peritajes practicados por agentes del Ministerio Público Federal, se llegó a la acreditación de los hechos y presunta responsabilidad de Jaime J. Merino y copartícipes.
El monto del peritaje contable ascendió a más de dos millones de pesos, y como se tuvo conocimiento de que dicha persona residía en Estados Unidos de América, se solicitó la extradición.
En paráfrasis de Tito Monterroso, puede escribirse que cuando Pemex se fundó, la corrupción ya estaba allí. El tamaño de los intereses movidos por la industria petrolera están perfectamente descritos en Rosa blanca, de Bruno Traven, y la manera en que esa perniciosa manera de corromper es heredada en México de los representantes de las empresas petroleras estadounidenses, que hicieron de la vileza virtud, y de la “comisión” extraordinaria un hábito cotidiano.

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s