Videgaray, al asalto del poder, II

LA COSTUMBRE DEL PODER
Gregorio Ortega Molina el 24 septiembre, 2013.12:01 am

El presidente de la República juega con su destino histórico, con el futuro de México; Luis Videgaray lo ayuda en la tarea, como si desconocieran que, incluso prevaleciendo la voluntad política gubernamental y obtenidas las reformas, el país camina hacia la transición. El que sea cruenta, o incruenta, únicamente depende de que los mexicanos puedan alimentarse con decoro.
Un acierto de las propuestas hacendarias es la creación o actualización del cobro de derechos de explotación a las industrias mineras, y a las que se sirven del espectro radio eléctrico (en el contexto de la definición dada por la Unión Internacional de Comunicaciones, y de las responsabilidades, alcances y limitaciones establecidas por el Estado). Pretender saber cómo concluirán las negociaciones en el Congreso, cuál será la tasa impositiva determinada, es iluso, lo que sí pueden proponer los legisladores y la sociedad, es que al menos sea del 10 por ciento.
Pero esta propuesta se ve empañada por las ausencias en la actualización de los cobros de derecho de explotación en otras áreas que los mexicanos de a pie desconocemos, y ni siquiera sospechamos de su existencia.
El problema es que la veracidad de las políticas públicas y sus resultados podrán verificarse de inmediato, porque el dinero recaudado tiene destino y estará etiquetado en cuanto se apruebe el presupuesto de egresos de la federación, y porque la sociedad espera que la recesión desaparezca, la oferta de empleos se abra, haya mayor gasto y suficiente inteligencia para garantizar la paz, y se obtengan los recursos para que quienes padecen de pobreza alimentaria, puedan comer a sus anchas.
Hay rebatiña por el usufructo de la banda ancha. Los derechos para concesionar su explotación deben ser acordes a las ganancias que producirán a los concesionarios, por el simple hecho de que la infraestructura desarrollada para lograr dicho servicio, fue pagada con recursos fiscales, con ese IVA al 16 por ciento, con ese ISR a 30 por ciento, y para algunos muy pronto a 32 por ciento o más.
De allí que sea necesario revisar la estrategia para formalizar a los informales, porque el Estado se limita a ofrecer lo que no puede cumplir, pues los servicios de salud están saturados, las escuelas públicas erosionadas por el sindicalismo, los programas gubernamentales y los maestros, además de ser insuficientes; las ofertas de empleo limitadas, y el outsourcing impone las modalidades de contratación, en las que las prestaciones no son lo que fueron.
Sólo EPN, presidente constitucional, Luis Videgaray, secretario de Haciendo, y unos cuantos de los servicios de inteligencia, saben las razones por las cuales se determinó que la propuesta de una reforma hacendaria seria y responsable, terminara convertida en una miscelánea fiscal. No se pueden simplificar los argumentos para encontrar respuestas.
Me permito la licencia de una analogía con lo escrito por Juan José Saer en referencia a Argentina: “En épocas anteriores, los gobiernos representaban diferentes sectores sociales y económicos y la ideología que proferían concordaba con esos intereses; en la actualidad, los tecnócratas no representan sino que imponen una visión abstracta del mundo que, si pudiese, borraría hasta las objeciones más insignificantes. La fobia a la objeción es el resultado de un apriorismo genérico sobre la naturaleza humana”.
Este camino ya se ha transitado en México. Mañana, la concentración del gasto, para preparar el asalto al poder.

http://www.almomentonoticias.mx

AMN.MX/gom

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About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
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