Cadena alimenticia

LA COSTUMBRE DEL PODER
Gregorio Ortega Molina el 20 noviembre, 2013.12:01 am

Molestos están algunos lectores, consideran que mis observaciones sobre la importancia social de la informalidad son pobres. Sus argumentos me ayudan a fortalecer mi opinión.

Sostienen que la informalidad en México es el eslabón más importante de una ilegal cadena alimenticia. Inicia con la cuota al líder que los organiza y los protege de los abusos de la autoridad. Quien gana su sustento y hace su vida como informal, sabe que el dinero por él entregado se divide en los montos necesarios que, junto con las aportaciones de sus iguales, sirve para pagar protección, derecho de piso, las mordidas a la policía, al delegado y más arriba; también para la recolección de basura, pero sobre todo, el derecho a la impunidad que lo salvaguarda del SAT y de las instituciones que combaten el contrabando y la piratería. Al tratarse de comida, los inspectores de Salud también reciben su mochada.

Cuando Andrés Manuel López Obrador fue jefe de gobierno de esta ciudad, el dinero negro para la operación política aportado por la informalidad que se practica en las calles del Distrito Federal, sumaba 30 mil millones de pesos anuales. Como la vida es más complicada, las cuotas suben.

¿Dejará el gobierno de esta ciudad que el SAT le birle esos ingresos, al meter al cinturón fiscal a los informales? Lo dudo, en cuanto traten de meter mano a ese fondo de ahorro los funcionarios de la Secretaría de Hacienda, con toda certeza se replantearán los acuerdos del Pacto y las sumas acordadas para formar el Fondo de Capitalidad que se le prometió a Miguel Ángel Mancera.

Si nada ocurre, si todo continúa como hasta ahora, y el dinero negro que produce la informalidad fluye sin contratiempos, fortaleciéndose su papel como el eslabón más fuerte de una cadena alimenticia, significará que los acuerdos políticos entre los gobiernos de la ciudad y el federal, han quedado establecidos para actuar con cierta armonía e interdependencia, con el propósito de asegurar mínimos de bienestar, por sobre lo establecido en las políticas públicas y el contenido formal e ideológico del Pacto.

En Historia de la mafia, de Giuseppe Carlo Marino, se lee lo siguiente: “La garantía de la garantía o, mejor, la prueba fehaciente para la Cosa Nostra de la estipulación del pacto, fue la omertá del Estado: la decisión política de ocultar el fenómeno siciliano detrás de un insuperable muro de silencio, hasta la definición de la doctrina oficial, convertida en canónica durante años, con la aprobación explícita y tenaz de la Iglesia, según la cual la mafia no existe más que en la perversa fantasía de los comunistas y de los difamadores de Sicilia”.

Leonardo Sciascia narró en su obra las consecuencias de esos acuerdos.

http://www.almomentonoticias.mx

AMN.MX/gom

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
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