LA COSTUMBRE DEL PODER: Colosio, no fue Prometeo

 

salinas-y-zedilloLa realidad confronta los proyectos humanos; algunas veces los destruye, otras los complementa, otras más les confiere proyección universal, al transformarlos en paradigmas, o mitos.

 Es curioso que mientras el salinato y el zedillato convocaron a los neo historiadores de México a transformar la cultura de la patria -destruyendo los mitos nacionales-, para facilitar la integración a América del Norte y redefinir el futuro, esos mismos actores políticos se vieron obligados a convertir a Luis Donaldo Colosio Murrieta en un mito de la nueva historia política del país, con el propósito de realinear a los militantes del PRI, pero sobre todo a los mexicanos nostálgicos del crecimiento sostenido, necesitados de ese presidencialismo que lo mismo alberga al caudillo que al reformador, a la dictadura perfecta que a la democracia sin adjetivos.

20 años de cometido un asesinato político, un crimen de Estado que alimenta las buenas consciencias y el inconsciente colectivo de supuestos y rumores, pero que no les deja ninguna certeza sobre lo que ocurrió, con el propósito de tomar distancia de los crímenes de Álvaro Obregón, de Huitzilac y Topilejo, de la manera en que Calles decidió hacerse con el poder.

Después de 4 lustros a nadie importan las hipótesis sobre lo que ocurrió, porque no pudo ponerse remedio ni sancionar al autor o los autores intelectuales, o al menos conservar la idea de que el asesino solitario actuó por cuenta propia. Celebrar el aniversario luctuoso, es regresar sobre las exequias del presidencialismo mexicano.

De allí la inutilidad de bordar ideas sobre lo que pudo haber sido, como se advierte en los textos y el prólogo del libro El México que no fue, porque los muertos por crimen de Estado dejaron de ser promesa desde el momento en que la bala, o las balas, les obstruyeron el hálito de vida.

La verdad anida en las constancias periodísticas e históricas: Carlos Salinas lo encumbró, pero también le llenó el camino de escombros, porque soñó y temió que en su hijo político anidara el alma de Prometeo.

Carlos Salinas se percató de que era innecesario encadenarlo, de allí que nada hiciera para evitar que ese fallido proyecto de Prometeo mexicano se precipitara en el vacío para encontrar su destino en Lomas Taurinas; el destino que pendía del cañón de una pistola, del dedo de Mario Aburto en el gatillo.

http://www.almomentonoticias.mx

AMN.MX/gom

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About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
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