La Cruzada de los Niños

LA COSTUMBRE DEL PODER

 

 

La cifra de los niños que cruzan o intentan cruzar solos la frontera sur de Estados Unidos es incierta, porque se cuenta con el número oficial de detenidos y/o deportados, pero se desconoce la cantidad que lo logran, de los que fallecen en el intento, o la de aquellos que en el trayecto se convierten en propiedad de los traficantes sexuales o de esclavos, o de plano se incorporan como “halcones” de los narcotraficantes.

     La enciclopedia de las redes anota: “La Cruzada Infantil o Cruzada de los Niños es el nombre de acontecimientos ficticios y reales sucedidos en 1212, tras la Cuarta Cruzada, que algunos historiadores integran como sucesos posteriores de ésta, que combinan algunos o todos de los siguientes elementos: visiones de un muchacho alemán o francés, la intención de convertir pacíficamente musulmanes a la cristiandad, niños que marchan hacia el sur de Italia y la venta de niños como esclavos. Existen muchos testimonios contradictorios y los hechos reales son aún objeto de debate entre los historiadores”.

     Sucede lo mismo con lo que hoy ocurre a los niños hacinados en las estaciones migratorias estadounidenses. El problema es monumental, porque muchos viajan sin documentos de identidad, sólo con su hambre, su soledad y sus sueños a cuestas, pero tampoco puede determinarse si van hacia el norte porque huyen de algo o de alguien, porque buscan a uno o a los dos padres, porque, como en La Cruzada de los Niños, de Marcel Schwob, fueron engañados por deseos ajenos y sus propias fantasías, pero, sobre todo, impelidos a buscar la Tierra Prometida (La jaula de oro) debido a los estragos causados por el hambre, que los transforma en minusválidos y los hace tontos por falta de proteínas.

     Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de la gobernación, afirma que solucionar este drama requiere de políticas públicas, cuando ni siquiera se diagnosticó, con exactitud, el origen y/o las causas de la tragedia, porque, como en la historia de la Edad Media, nadie puede establecer con certeza qué es lo que lleva a los niños de México y América del Sur a realizar este viaje, durante el cual lo mismo fallecen adultos.

     ¿Pueden asegurar que viajan solos, en hordas, como en la novela del escritor francés, o se hacen acompañar de adultos? ¿O quizá, como en El señor de las moscas, de William Golding, eligen un jefe y a él obedecen, para hacerse fuertes?

 

http://www.almomentonoticias.mx

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
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