LA COSTUMBRE DEL PODER: Cárdenas, Márkaris, petróleo III/III

 
 
 
markLa puntilla al trayecto mexicano en la helenización de su economía, ocurrió cuando la agencia antidrogas estadounidense se coludió con los bancos y las corredurías bursátiles, para que sólo esas entidades financieras reciclaran y se beneficiaran del dinero producido por el narcotráfico: el nuevo oro negro.
 
Colgaron a barones de la droga mexicanos y a autoridades policiacas un crimen que no cometieron, el de Enrique “Kiki” Camarena, que era un agente de la DEA corrupto; fue ejecutado por sus propios compañeros. Para comprender el tema, quizá al ingeniero convendría leer Crimen de Estado, editado por Grijalbo y cuyo autor es quien esto escribe.
    
Márkaris pone en boca del representante de una agencia calificadora de las economías nacionales, y de visita en Atenas, lo siguiente:
 
“-¿La sociedad del bienestar? -repite entre risas-. ¿Qué sociedad del bienestar? Europa descubrió la sociedad del bienestar después de la Segunda Guerra Mundial bajo la influencia de los países comunistas. Éstos hablaban continuamente de esa sociedad y Europa occidental adoptó la idea para contener el avance del comunismo. Las sociedades del bienestar se vinieron abajo en 1989, señor Galanópulos, y créame, no se ha perdido nada. -Prosigue con gravedad-: Las sociedades del bienestar no existen, señor Galanópulos. Sólo existen los grupos de presión. Empresarios que luchan por defender sus intereses, trabajadores que luchan por los suyos a través de los sindicatos y de otras organizaciones… Sólo existen grupos que defienden sus intereses. La sociedad a la que usted alude es un invento.
 
“-Esto no cambia en nada el hecho de que los más débiles carguen con el peso de las medidas.
 
-Disculpe, pero a mí me parece lógico que los que más invierten, los que crean empresas y los que generan puestos de trabajo obtengan mayores beneficios y privilegios. Nos guste o no, son los poderosos los que impulsan a la sociedad y los débiles les siguen. Si faltase el impulso, los débiles serían los primeros en hundirse. Y, de acuerdo, es justo que los que ganen más dinero paguen más impuestos. Pero ustedes no tienen mecanismos para recaudar impuestos. Por un lado, quieren que los que más producen y ganan inviertan sus ganancias en beneficio de los pobres, cosa que es injusta. Por el otro, no son capaces de cobrarles los impuestos a los más ricos, que sí sería justo. Para concluir diré que uno de los factores que provocaron el desmoronamiento de su país es su incapacidad para asentar sobre unas bases sólidas las relaciones entre los distintos grupos sociales”.
 
Márkaris es claro, de ninguna manera se refiere a las complicidades. Quizá esta nación eludió la colombianización, pero de la helenización de su economía, ¿podrá escapar?
 
 
AMNMX/gom

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
Aside | This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s