LA COSTUMBRE DEL PODER: Pensiones y pobreza

  • La manera en que resuelvan el tema de las pensiones determinará el esquema en que se midan los índices de pobreza, si es que antes no deciden incendiar México, pues un muerto de hambre, ¿qué tiene para perder? Sólo su hambre
  27 nov 2015 – 00:14 CET

ANCIANOS-TERCERA-EDAD-VIEJITOS-ADULTOS-MAYORESResolver el problema de las pensiones en México, equivale a encontrarle la cuadratura al círculo, sobre todo porque el sistema no es uniforme, está excedido en lo disparejo.

Hay pensiones de privilegio y pensionados del montón: entre quienes gozan de las primeras están los empleados de Pemex, CFE, IMSS; ministros, magistrados y jueces, más todos aquellos que tuvieron la capacidad económica para hacerse su muy personal plan de retiro, a través de las compañías de seguros que hace años los ofrecen, tanto nacionales como extranjeras.

El de las pensiones, entonces, refleja el mosaico en que la economía convierte a México o, como insistían las abuelas, siempre habrá unos más iguales que otros. Me refiero a ese mundo laboral en el que las mujeres son castigadas con un salario inferior, o despedidas por embarazo. En el que los empleados de confianza se llevan la “bolsa” mientras los de base trabajan más y cobran menos, o el de moda, el outsourcing, donde no se hace ni antigüedad ni se tienen prestaciones.

Mientras lo anterior es un esbozo de la realidad, el entusiasta Carlos Noriega Curtis, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), sostiene que llegó el momento para reformar, definitivamente, el actual sistema de pensiones.

Las cifras son implacables: “Un trabajador que cotiza en las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) aporta 6.5 por ciento de su salario a su cuenta. Con ese porcentaje de contribución, según varios cálculos, su pensión equivaldrá a poco menos de un tercio del salario promedio de los cinco últimos años laborados -siempre que reúna las semanas de cotización-, cantidad insuficiente para cubrir las necesidades de una persona en retiro.

“Una aportación de entre 13 y 15 por ciento del salario a lo largo de la vida laboral es la que puede garantizar que un trabajador reciba, al momento del retiro, una pensión equivalente a 70 por ciento de su salario, porcentaje considerado apropiado para atender sus necesidades”.

El hecho es que México pronto será un país de viejos, por la velocidad con la que se invierte la pirámide poblacional; si a ello sumamos el costo de la vida, los salarios y su valor real en poder adquisitivo, lo prudente es preguntarse si un trabajador cuyo ingreso bruto sea de 10 mil pesos mensuales, ¿puede pagar impuestos, aportar cotizaciones sindicales y, además, destinar 15 por ciento a su ahorro para el retiro, sin lesionar su precario nivel de vida? Hay que asumir que algunos de esos presuntos ahorradores tendrán hijos en edad escolar; en ese caso, otros son los requerimientos de gasto.

La única y verdadera realidad es la siguiente: la manera en que se resuelva el tema de las pensiones determinará el esquema en que se midan los índices de pobreza, si es que antes no deciden incendiar México, pues un muerto de hambre, ¿qué tiene para perder? Sólo su hambre.

www.almomentonoticias.mx

AMN.MX/gom/ymg

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About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
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