LA COSTUMBRE DEL PODER: Duarte en la impunidad

  • Quizá el sistema político deba mostrarse agradecido con el desparpajo y el cinismo con el que se maneja Javier Duarte de Ochoa, pero es necesario que los administradores de ese sistema evalúen, porque para el futuro inmediato el gobernador de Veracruz ya es un lastre
  2 Mar 2016 – 00:14 CET

fidel-herrera-javier-duarteLo que sucede en Veracruz es para poner los pelos de punta. No me refiero a la cauda de muertes sin explicación ni castigo, al desdoro que para las instituciones significa la permanencia del gobernador Javier Duarte en el cargo, a los reclamos de la Universidad porque no se le entregan completas sus asignaciones presupuestales, o a las versiones sobre enriquecimiento ilícito y subejercicio presupuestal.

     Nada de lo anterior importa. Lo que lacera, lo que duele, lo que motiva el escarnio de la sociedad -que recientemente rechazó su presencia en La Parroquia- a su gobernador, es la impunidad con la que se mueve y responde, el desparpajo con el que se muestra y asegura que sólo él tiene la razón, porque ninguna de las imputaciones formuladas en su contra prospera, lo que abona en beneficio del PRI y el gobierno federal, porque están urgidos de la aprobación de los veracruzanos a la gestión de Javier Duarte, pues no pueden permitirse el lujo de perder la entidad, dejársela a Acción Nacional.

     México está inmerso en un proceso de integración geoestratégica con Estados Unidos y Canadá y, considero, actitudes como las del gobernador de Veracruz, avalada por la ausencia de correctivos y/o sanciones, lo dificultará, porque si bien ciertas asimetrías pueden ser tolerables, no lo son las que refieren a la evasión fiscal y la disposición de recursos presupuestales para fines personales, pues la sociedad estadounidense considera el pago puntual de los impuestos y el respeto absoluto de los recursos fiscales, como las primeras de las virtudes cívicas que deben observarse por todos, pero principalmente por los funcionarios públicos.

     Claro que en todos lados se cuecen habas. Los niveles de corrupción en Estados Unidos no difieren mucho de lo que sucede en México en ese rubro, con la diferencia de que la “moral” que ellos observan refiere al comportamiento de los puritanos y de sus padres fundadores, lo que los obliga a una sutil hipocresía, y no al bárbaro descaro con el que se conducen al sur del río Bravo, lo que desaprueban, no ven con buenos ojos.

     Es posible que el sistema político deba mostrarse agradecido con el desparpajo y el cinismo con el que se maneja Javier Duarte de Ochoa, pero es necesario que los administradores de ese sistema evalúen, porque para el futuro electoral inmediato el gobernador de Veracruz ya es un lastre.

www.almomento.mx

AMN.MX/gom/ymg

Si te gusta, compártelo

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s