LA COSTUMBRE DEL PODER: ¿Debacle económica o juego de espejos?

  • Hay debacle económica porque padecemos, los mexicanos, una inserción al Comando Norte, a América del Norte, a la globalización y al libre mercado, lo que implica la transformación del país y un reordenamiento de los factores de poder y de las clases sociales, y eso es también economía
  18 Abr 2016 – 00:14 CET

columnaa17Pone en duda Gerardo de la Concha mis apreciaciones sobre el éxito o fracaso del proyecto económico amarrado al momento mexicano. Cierto es que puedo equivocarme, pero también es posible y probable que mi análisis sea certero. Los lectores podrán determinar si me hice fuera de la bacinica.

Transcribo íntegra la opinión de quien se toma el tiempo de leer mis textos:

´Hola: ¿de veras el país vive una “debacle económica”? Este catastrofismo me parece un lugar común bastante incierto; cuando la crisis de Zedillo la gente perdía sus hipotecas y las facturas petroleras estaban embargadas, no veo que eso suceda ahora; a pesar de la crisis de precios petroleros, México crece al 2.7%, mientras Rusia y Brasil están menos cero o España festeja haber crecido 0.38%.

La inflación está estable también. En tiempos de De la Madrid no podía comprarme zapatos nuevos porque si ahorraba cuando iba por los que me habían gustado ya valían el doble, en cosa de una semana. Ahora puedo ahorrar y voy por los que me gustaron unos meses atrás y siguen valiendo lo mismo.

Además, tenemos superávit comercial con Estados Unidos, que compensa el déficit que a su vez tenemos con los tramposos chinos. Y nuestras reservas están en doscientos mil millones de dólares que terminaron frenando la caída del peso.

No estoy de acuerdo con tu artículo, estimado Gregorio, pero en realidad no estoy de acuerdo con las jeremiadas  de la mayor parte de comentaristas, periodistas, expertos financieros y demás, que ponderan falsamente la situación económica del país. No vaya a ser que hablen bien del Diablo.

1.     Todo error político es involuntario, pero no deja de tener consecuencias. La metida de pata de Zedillo pudo enderezarse gracias a la renta petrolera, que por modesta que hoy fuera ya no tenemos, por estar en proceso la reforma energética. Se perdieron casas y otras propiedades porque los ingenuos mexicanos creyeron en la promesa del ingreso al Primer Mundo. Hoy la fuga de capitales es mayor a la de 1994 porque, es cierto, en esta nación se produce más y mejor, pero la confianza mengua y la riqueza huye. Hay que pasear por Campeche para medir el tamaño del problema.

2.     Comparar nuestro crecimiento con el de otras naciones puede ser uno de los juegos de espejos, porque lo que verdaderamente mide el tamaño de las economías es el poder adquisitivo de las monedas que las respaldan. ¿Cuánto costaba el dólar en 2012, y cuánto hoy? Sólo hay que ver las promociones de ventas de automóviles modelo 2016, meses sin intereses, ahorros, tasas fijas hasta en 50 meses. Hay que vender a como dé lugar.

3.     La inflación en México nunca ha sido como la que se dio entre guerras, o cuando los alemanes llevaban carretillas llenas de dinero para adquirir bienes. Los zapatos nunca subieron más rápido de precio que la posibilidad de que Gerardo, con su ingreso de esa época, pudiera comprarlos una semana después de enamorarse de ellos.

4.     El déficit comercial con EEUU es un hecho, las cifras están allí.

5.     El remanente que el Banco de México puso en manos de SHCP para pagar parte de la deuda de Pemex, muestra dónde está el proyecto económico: en la especulación en contra de nosotros mismos, no en el crecimiento al crear empleos y en la producción de riqueza.

6.     Hay una debacle económica porque padecemos, los mexicanos, una inserción al Comando Norte, a América del Norte, a la globalización y al libre mercado, lo que implica la transformación del país y un reordenamiento de los factores de poder y de las clases sociales, y eso es también economía.

7.     Sí, una debacle porque lo que fue y conocimos como proyecto de la Revolución está muerto y enterrado y, como anoté el lunes 11 de abril, se nos presenta el futuro como una ventana ciega.

8.     Una debacle que no puedes aceptar porque tú, Gerardo, olvidaste tu propia profesión de fe pública escrita en El último Dios: el dominio actual del Becerro de Oro, donde afirmas:

“El fin de lo sagrado delinea ya la realidad última y esencial de la modernidad. Ahora bien, el debate ubica que la modernidad permite una vida espiritual sin necesidad de lo sagrado -concepto que es la esencia del liberalismo filosófico-, o que lo sacro se desplaza hacia una especie de divinización del espejo, metáfora de nuestra época de narcisismo que pone en el centro de la adoración a la riqueza, al poder, a la ciencia y a la técnica”.

Mis respetos a tu opinión.

www.almomento.mx

AMN.MX/gom/ymg

Si te gusta, compártelo

Advertisements

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s