LA COSTUMBRE DEL PODER: El peso del dinero

*Suponer que el Consejo Mexicano de Negocios será un éxito queda en eso, una suposición: los encuentros y desencuentros entre barones del dinero y políticos que no observan el mandato constitucional, siempre han resultado onerosos a los mexicanos de a pie; lo que se anuncia no permite verlo como una excepción

Los barones del dinero y los administradores públicos caminan de la mano, rara vez rompen los entendimientos y acuerdos logrados por una vida común, manifestada en la legalidad de lo que emprenden, o en las complicidades de lo que les exige una realidad y un poder supranacional. O las equivocaciones de ambos.

Enumerar lo que recuerdo se reduce a cómo la Comisión Nacional Tripartita se tambaleó con la ejecución de Eugenio Garza Sada (aún duelen las cicatrices dejadas en ciertos grupos); los acuerdos de López Portillo con los empresarios, labrados en la euforia de la administración de la abundancia, se fueron al traste con la estatización bancaria: los saqueadores de dólares tuvieron perfectamente documentadas las ventas de petróleo en el mercado “spot” holandés; Miguel de la Madrid debió reducir el tamaño del Estado, con lo que amamantó los nacientes poderes fácticos y, además, cedió espacio en la república a la delincuencia organizada, concretamente a los barones de la droga, por ello la DEA-CIA decidieron ejecutar a Enrique “Kiki” Camarena Salazar.

     A Carlos Salinas de Gortari le correspondió transformar el mapa político de México. El poder legal, constitucional y por vía de los hechos, empezó transferirse a los poderes fácticos, pero éstos creyeron que sólo recibirían la miel y no la hiel del ejercicio de la administración pública, hasta que debieron asumir su parte de la responsabilidad como consecuencia de los crímenes políticos y el nacimiento del EZLN; Ernesto Zedillo entendió a cabalidad su función histórica en cuanto cometió el error de diciembre y se determinó “apalancar” con el IPAB-FOBAPROA a los neobanqueros, que a fin de cuentas tiraron el harpa y vendieron el ahorro de los mexicanos y el rescate bancario a BVVA, Santander, Citi-Banamex… Banorte persistió, así como los bancos locales. El sistema financiero que opera en México es un modelo de exportación de capitales.

     Los gobiernos panistas no lograron acuerdos memorables con los empresarios, aunque sí algunas complicidades, como ocurrió en Pemex e Infonavit. Los hijos de Marthita y algunos empleados de Felipe, o los hermanos de Margarita, podrían documentarlas.

El gobierno de Enrique Peña Nieto se desfondó por las consecuencias de la corrupción; todos sabemos dónde se alinean los triunfadores.

Suponer que el Consejo Mexicano de Negocios será un éxito queda en eso, una suposición: los encuentros y desencuentros entre barones del dinero y políticos que no observan el mandato constitucional, siempre han resultado onerosos a los mexicanos de a pie, y lo que se anuncia no permite verlo como una excepción. La calificada como minoría rapaz sabe bien guardar los agravios, para hacerlos relucir en el momento oportuno, que con la actitud de las calificadoras empieza a relamerse los colmillos.

Advertisements

About gregorioortega

HUMBERTO MUSACCHIO Gregorio Ortega es de los pocos escritores mexicanos que han optado por la edición de internet. Primero publicó o subió la novela Febronio y sus fantasmas que en edición Kindle (https://goo.gl/q0mJyj) tiene un precio de 129 pesos con 98 centavos. Ahora acaba de poner en el espacio virtual, al mismo precio de la anterior, otras dos novelas: Sísifo, santo patrono de los periodistas. Narco, guerrilla y poder (https://goo.gl/QNo1aX) y La rebelión del obispo. Ni los vio ni los oyó (https://goo.glMmYZMv). La primera trata del sexenio de José López Portillo y la relación entre el gobierno y los orígenes del narcotráfico, en tanto que la última versa en torno al obispo Samuel Ruiz García, el subcomandante Marcos y Carlos Salinas de Gortari.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s